
Nuestro nombre en las piedras es el primer poemario de María Eugenia Reyes Lindo. Aunque no es su último libro publicado, cabe destacarlo por su llamada a la búsqueda de lo inefable. Rocío Arana prologa a esta autora de modo muy interesante e ilustrativo, facilitando al lector medio, un recorrido de cierta profundidad.
<<Ella afirma que la poesía es un don y una carga, pero como buen don, oculta a los lectores la parte negativa de carga que conlleva.
(…) Cuando alguien tiene ese don, el don de la mirada pintora, su voz será siempre una mezcla de entusiasmo y nostalgia, ingenuidad y sabiduría.>>
Como dijo el sabio Aristóteles “El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona”. En sus versos deja notar la mirada inquisitiva, una voz llena de frescura, unas imágenes plásticas…
Este poemario se divide en cuatro partes: (La explicación viene dada literalmente en una entrevista a la que hemos tenido acceso)
“De fachadas e interiores” hace referencia a poemas que tienen que ver con lo que ocurre fuera y otros que hablan de lo que pasa dentro de uno, ésta es la sección más ecléctica, donde se trata de diversos temas.
“Glosolalia” es el nombre del don que recibieron los Apóstoles de hablar al mismo tiempo en varias lenguas de forma que todos los oyentes oían las mismas palabras en la suya propia. Para mí esto es lo que debe ser la poesía, yo escribo un poema que cuenta mi vida, pero en él tú lees la tuya.
“Hibernia” es el nombre de Irlanda en latín, viví allí dos años hasta que vine a Algeciras y dejó una huella muy honda en mí. Esta sección fue compuesta allí casi en su totalidad.”
Lo recomiendo encarecidamente. Además su edición, llevada a cabo por la Fundación Cultural Andaluza encuadrada en la colección de poesía Númenor, es perfecta y cabría decir que abraza el espíritu del libro. Una edición buena asegura una lectura fácil y cómoda.
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